El Hogar Digital nuevo escenario de batalla (I)
Puede parecer un poco rimbombante pero en el inquietante mundo de la convergencia, ¿qué no lo es?. Bajo este epígrafe quiero explicar cómo está cambiando nuestras vidas, y me refiero a nuestras vidas de verdad, las de puertas para adentro, nuestro ocio, nuestro tiempo, ese que guardamos para nosotros… y cómo este cambio está afectando las reglas de juego de lo que nuestros tradicionales proveedores de productos/servicios de ocio, y a toda una forma de hacer las cosas. Finalmente intentaremos adivinar qué nos espera en este trayecto.
Si nos fijamos hace no tanto tiempo el esquema del disfrute del ocio de una familia media distaba bastante del actual, básicamente el cabeza de familia controlaba el tótem del mando a distancia (veis cómo no hace tanto tiempo) y si querías ver lo que él decidía te ajustabas y si no te ibas a tu habitación como mucho a oír algo de música si tus hermanos te lo permitían. Normalmente a última hora del día preferías alienarte viendo el bodrio que tu autárquico padre había elegido, para eso eran sus reglas, ¿no?
Si intentamos trasladar esto al modelo actual qué es los que tenemos:
- El padre llega y se pone a hacer zapping entre varias cadenas digitales de TV intentando picotear lo mejor de los diferentes telediarios, hasta que finalmente se cansa y acaba optando por cualquier contenido de subscripción.
- La madre también en el salón tiene de música de fondo el cambio de canales de su marido mientras en el notebook familiar está seleccionado contenidos digitales que va a adquirir para disfrutar el fin de semana, mientras juega una partida de mus online.
- La hija adolescente está en su habitación conectada a tuenti compartiendo las fotos de su último viaje desde la cámara de su teléfono móvil.
- Los hijos pequeños disfrutan de una película/juego de dibujos animados cuya adquisición desde la página web de una conocida marca de animación ha sido la mejor inversión de la familia en décadas. Está almacenada en un media center que se conecta a la TV de la cocina.
Si lo pensamos escenas como éstas están muy cerca de nuestra realidad diaria y apenas nos percatamos de cómo la “migración“ de todo tipo de contenidos (fotos, medios, TV, juegos) hacia el formato digital ha variado por completo nuestra forma de disfrutar y de gastar nuestro tiempo personal de disfrute.
Este concepto está convirtiendo lo que eran diferentes dispositivos que se utilizaban con diferentes fines en un nuevo tipo de red: el hogar digital.
Este cambio de hábitos está propiciando una nuevo posicionamiento de los diferentes actores del ocio, e incluso los proveedores de conectividad con el fin de acaparar de alguna forma nuestra porción de tiempo libre y rentabilizarlo bajo nuevos modelos ya que los anteriores están cayendo debido a la cada vez menor efectividad que demuestran.
En el próximo post veremos cuáles son estos cambios y qué escenarios puede depararnos el futuro…
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