Lutz EmmerichMe animo a escribir unas nuevas líneas sobre Spotify, aprovechando que el pasado 10 de junio tuve la suerte de poder escuchar la intervención de Lutz Emmerich (CEO de Spotify Spain) en el Digital Forum del IE Business School. Su intervención me pareció gratamente reveladora, teniendo en cuenta además que esta compañía la hemos venido siguiendo de cerca tanto mis compañeros de trume.com como yo misma.

Cuando escuchas a Lutz Emmerich (persona de origen alemán, pero residente en España), parece fácil y evidente la forma en la que los responsables de Spotify han hecho de esta empresa un modelo de negocio de éxito y con bastantes posibilidades de futuro. Pero con certeza no ha sido algo fruto de la casualidad, y sí de la visión de dos jóvenes con talento.

Contaba Lutz en la conferencia que la empresa se fundó allá por el año 2006 (¡hace apenas 4 años!), y que fueron dos chavales suecos (Daniel Ek y Martin Lorentzon) los que tuvieron la gran idea. En España el servicio se lanzó en 2009 (hace apenas un año, y parece que lleváramos décadas hablando de Spotify en España. Y es que la vida corre mucho más deprisa desde la aparición de Internet :-) ).

Estos dos fundadores querían encontrar una alternativa a las descargas ilegales de música que azotaba la industria discográfica, y decidieron empezar a programar la plataforma tecnológica de Spotify (con 10 programadores que les ayudaban). A la vez que construían la plataforma empezaron a negociar con las discográficas los derechos de la música. Transcurridos dos años cerraron los primeros acuerdos y lanzaron la plataforma. Primer acierto: Estos dos jóvenes no perdieron de vista la importancia de los contenidos, al contrario que muchos competidores que primero lanzaron la plataforma para después preocuparse por qué contenido buscar.

Contaba Lutz, además, que Spotify no sólo ha negociado  con grandes discográficas, sino que también cuentan con acuerdos con pequeñas discográficas que generan música independiente (lo que Lutz denominaba ‘aggregators’). Una forma más de beneficiar al usuario (que tiene a su disposición un catálogo extensísimo de música, hasta 8 millones de tracks) y a los propios autores (que tienen la posibilidad de dar a conocer su música en un medio de difusión tan relevante como Spotify).

En nuestro primer post sobre Spotify ya comentábamos las diferentes alternativas que se habían abierto para acceder al servicio, pero en las últimas semanas se han incorporado algunas nuevas. Te resumimos todas aquí mismo:

  • Free Access e ilimitado: Servicio con publicidad que permite acceder a Spotify gratis todo el tiempo que necesites. Este tipo de acceso es a través de invitación que consigas de un usuario ya registrado en Spotify.
  • Servicio Premium: Por 9,99 €/mes se tiene acceso ilimitado sin publicidad. Se da además acceso a Spotify a través del móvil (ya está disponible la versión móvil para Android, iPhone y Symbian OS, y tienen casi terminada la versión para Blackberry). Se permite además descargar las listas de reproducción y escucharlas de forma offline.
  • Versión ‘Unlimited’: Por 4,99 €/mes tienes la posibilidad de acceder a Spotify en el ordenador. Viene a ser lo mismo que lo que ofrece la versión gratuita con invitación, salvo que se pagan 4,99 € al mes y no tiene publicidad.
  • Open Access: Esta nueva forma de acceso la lanzaron hace unas semanas. No se necesita tener una invitación, pero el acceso está limitado a 20 horas de uso al mes. El objetivo de este nuevo tipo de acceso es tener más personas “onboard” y aumentar así la base de clientes que podrán ser susceptibles de apuntarse en un futuro a los servicios de pago.

El modelo de negocio está basado, por tanto, en:

  • Ingresos por publicidad (de los servicios con publicidad – Open Access y Free Access con invitación-).
  • Cuotas mensuales (de los servicios Premium y ‘Unlimited’).

Como veis, el objetivo de Spotify parece claro: Continuamente están buscando nuevas formas de captar audiencias, siempre con el objetivo de tener una base de usuarios lo suficientemente potente para que su negocio se rentabilice a través de los ingresos por publicidad y a través de las cuotas que pagan los usuarios. ¡Brillante!

Contaba además Lutz que Spotify está buscando otras fuentes de revenues para un futuro: por ejemplo, están barajando dar la posibilidad de comprar música mp3 a través de Spotify, vender merchadising (camisetas o material de artistas), vender tickets para conciertos…  Recientemente han lanzado además un canal de TV gracias al cual los clientes Premium pueden acceder a sus playlists a través de sus televisores (aunque de momento este servicio sólo está disponible en Suecia y Finlandia). ¿Quién puede resistirse a aprovechar el dolby surround  conectado a nuestros televisores para escuchar la música de Spotify?

Los planes de expansión de Spotify siguen imparables, y quieren lanzarse próximamente en UK para extender su presencia en el mundo (actualmente sus versiones gratuitas están presentes en  7 países de Europa – Suecia, Noruega, Finlandia, Reino Unido, Francia, España y Países Bajos).

En el transcurso de la conferencia una persona preguntó a cuánto ascendían los costes que tienen que pagar a la SGAE, a lo que Lutz respondió educadamente que puesto que no son una empresa pública, se disculpa por no poder hablar ni de costes ni de revenues. Me recuerda esto a los tiempos en que Google aún no había salido a bolsa y guardaban recelosamente la información financiera de la compañía. ¿Estará Spotify intentando seguir los pasos del gran gigante de Internet? ;-)

Quiero cerrar este post con el lema de Spotify: Conseguir que las personas escuchen whatever music, whereever they are and whenever they want. Dicho así, qué fácil parece, ¿verdad? :-)

Post relacionadosEl futuro de Spotify. ¿Quién dijo miedo? y La música ya es social: Spotify y Facebook, unidos por fin.