La evolución de la Web 3.0

 

Mucho se ha hablado de la evolución de la más que conocida WWW (World Wide Web) desde sus inicios en los que se hablaba de la web 1.0, para evolucionar a la web 2.0 y continuar con la más que probable futura web 3.0 o web semántica.

¿Pero en qué consiste exactamente la web 3.0 o web semántica y en qué nos cambiará la vida a los usuarios de Internet? Si la web 1.0 (1990 – 2000) era la web que conectaba páginas en Internet con las que el usuario no podía interactuar (sólo lectura) y la web 2.0 (2000 – actualidad) es la web que conecta personas (web social, contenidos generados por usuarios y colaboración), la futura web 3.0 versará sobre la conexión de datos.

¿Conexión de datos? ¿Cómo exactamente? ¿En qué nos beneficiará?

La web tal y como la conocemos hoy en día está formada por una colección inmensa de sitios web y contenidos (documentos, vídeos, fotos…) que son indexados por los motores de búsqueda y localizados a través de las llamadas ‘palabras clave’ (las‘keywords’ que introducimos en el cuadro de un buscador). Pero ¿qué pasaría si en lugar de simplemente encontrar contenido a través de palabras clave, los buscadores fueran inteligentes, capaces de entender exactamente lo que necesitamos, combinar datos a partir de múltiples fuentes y ‘cocinarlos’ para devolvernos un resumen elaborado con la información que justamente estamos necesitando?

El motor de búsqueda de Google, por ejemplo, ya incorpora ciertas mejoras en este sentido para hacer sus resultados más relevantes para el usuario: Ya tiene en cuenta el historial de búsqueda de cada usuario (por ejemplo, al introducir en la búsqueda “Paris Hilton”, Google es capaz de saber, en función del perfil de navegación que el usuario tuvo en el pasado, si lo que pretende encontrar es información sobre Paris Hilton -la controvertida bisnieta del fundador de los hoteles Hilton-, o en cambio intenta alojarse en uno de los hoteles Hilton en París). Google además contempla en los resultados de búsqueda palabras sinónimas relacionadas con las palabras clave que el usuario introdujo (por ejemplo, al introducir la palabra ‘elecciones’ en el texto de búsqueda, el motor devolverá también resultados relacionados con ‘voto’, ‘votación’ o ‘campaña electoral’).

Pero queda muchísimo por hacer aún en relación a la evolución hacia la web semántica que haga que la experiencia del usuario en relación a las búsquedas en Internet sea mucho más relevante y útil que en la actualidad. La web semántica se prevé permitirá gestionar contenido de múltiples bases de datos, tratarlo y presentar al usuario exactamente la información que necesita sin necesidad de que tenga que navegar por decenas de resultados de búsqueda hasta conseguir identificar y reunir la información. En los resultados de búsqueda ya no ganará la compañía con las mejores palabras clave, sino aquélla con la información más relevante.

Web 3.0

Con la web semántica podremos, por ejemplo, preguntar a un buscador semántico: “Dime todos los presidentes de EE.UU. del siglo XX que tuvieron dos hijos o más y que llegaron al gobierno antes de cumplir los 50 años”. El resultado de la búsqueda sería relevante y conciso dando respuesta exacta a la pregunta. Equivaldría a que el motor de búsqueda fuera capaz de interpretar y aglutinar información de la misma forma como hoy en día sólo el hombre puede hacer recorriendo múltiples webs hasta recapitular la información que necesita.

¿Por qué si la web 3.0 sería tan ventajosa se está haciendo esperar? No son pocas las barreras que la WWW tiene que superar hasta conseguir el objetivo de convertirse en una web semántica, si bien ciertos buscadores semánticos como Hakia, Swoogle (digno de verse, a imagen y semejanza de Google) o Sensebot están haciendo sus pinitos.

Para empezar, la web 3.0 implica un cambio tecnológico en la forma en la que se deben crear y estructurar las páginas web, siendo necesario continuar avanzando en la definición de estándares de programación que permitan describir la naturaleza del contenido de las webs, así como las relaciones que sus datos guardan con otros datos de otras fuentes de información de la red (en lugar de simplemente usar ‘keywords’, a través del procesamiento de datos interrelacionados de diversas fuentes se podría llegar a contestar la pregunta que nos hacíamos hace un momento: la lista de presidentes de EE.UU. del siglo XX que subieron al poder antes de los 50 años y que tuvieron dos o más hijos). Se habla de ‘Sujeto’, ‘Predicado’ y ‘Objeto’ como componentes básicos en la identificación de la naturaleza de los datos, así como de URI, RDF, RDF Schema (RDFS), OWL Lite, OWL DL…, más de una decena de acrónimos que identifican estándares de programación que a día de hoy se barajan para la construcción de webs semánticas y sus respectivos motores de reglas de interpretación de datos.

Otro de los retos de esta evolución es que, dado que la web 3.0 consiste en conectar datos, requiere que los datos estén abiertos, sean de libre acceso para los motores semánticos. La pregunta es, ¿existirá en un futuro próximo un movimiento real hacia el “Linking Open Data”, modificando políticas relativas a derechos de propiedad intelectual y obteniendo el permiso de las empresas para acceder libremente a la información de sus bases de datos?

Y si las ‘keywords’ dejan de ser relevantes en los procesos de búsqueda…, ¿qué ocurrirá con el negocio de Adwords de Google basado precisamente en los resultados patrocinados (SEM) en que las empresas que más pujan por las palabras clave son las que aparecen en las primeras posiciones de los resultados? Y si el usuario ya no necesita acceder a decenas de webs para aglutinar la información que busca, ¿qué pasará con el negocio de Adsense también de Google basado en los ingresos por publicidad alojada en los sitios webs?

A pesar de las barreras y los retos que habrá que superar para llegar hasta la completa evolución de la web 3.0, parece que la evolución WWW se hace imparable, dando respuestas cada vez más relevantes ante la siempre creciente demanda de información que los usuarios reclaman de Internet, obligando a redefinir los modelos de negocio digitales y haciendo de la red un lugar cada vez más útil para todos.

Literatura relacionada. Recomendamos: